Test previo a deporte

Actualmente, el conocimiento de la población en general sobre los beneficios del deporte en la salud ha popularizado la realización de ejercicio físico más o menos intenso. Muchas veces este ejercicio se realiza sin la presencia de un monitor/entrenador que controle parámetros como frecuencia de las sesiones deportivas, intensidad de las mismas (velocidad de carrera, número de quilómetros en bicicleta, etc). 

El número de personas que practican deportes de gran intensidad como puedan ser los maratones, se ha elevado tanto que parece sencillo realizar tales pruebas. Todo lo contrario, estas pruebas requieren de un entrenamiento de larga duración y una preparación física muy buena para poder llevarlas a cabo sin riesgo para la salud, sobre todo a nivel cadiovascular.

En los últimos años han ocurrido accidentes en ciertas carreras populares que han hecho que muchas personas empiecen a cuestionarse: ¿el deporte que he elegido es el adecuado?, ¿supone demasiado impacto?, ¿estoy mejorando mi salud o estoy poniéndola en riesgo?, etc y acuden a nosotros y otros profesionales de la salud para intentar resolver sus dudas. 

Una de las dudas que más tienen nuestros pacientes es si es necesario pasar alguna prueba médica para estar seguros de que el ejercicio que van a realizar para encontrarse mejor y para mejorar su salud no acaba produciendo el efecto contrario.

Por ello, hemos recogido el cuestionario que realiza el Colegio Americano de Medicina del Deporte para saber si necesitamos un examen médico previo a la práctica deportiva o no. Esta recomendación estaría dirigida sobre todo a los que empiezan de cero con el deporte o a los que retoman su actividad deportiva después de un período de inactividad. En cualquier caso, antes de comenzar un nuevo deporte deberíamos siempre hablar con un entrenador cualificado que nos paute cómo empezar a realizar la actividad y así evitarnos sorpresas.  Si con todo esto aún surgen dudas, consultar con vuestro médico de referencia. 

Cuestionario del colegio americano de medicina del deporte

Este cuestionario tiene cuatro niveles. En cualquier nivel el individuo evaluado puede ser excluido (o sea que necesite de un examen médico previo) o puede pasar al siguiente nivel. Solamente a aquellas personas que pasen por los cuatro niveles se les permite hacer actividad física sin un examen médico previo. Los cuatro niveles son los siguientes:

  1. Enfermedad conocida: ¿Tiene la persona algún tipo de enfermedad médica conocida que pueda ponerlo en peligro durante la actividad física?
  1. Signos o síntomas de enfermedad: ¿Tiene la persona signos o síntomas de enfermedad cardio-vascular conocida, aún si todavía no ha sido diagnosticado?
  1. Factores de riesgo cardíacos: ¿Tiene la persona factores de riesgo para enfermedad coronaria, que lo predispongan a esta enfermedad?
  1. Edad e intención de ejercicios: ¿Qué edad tiene la persona y que tipo de ejercicios desea realizar, moderados o vigorosos?

Nivel 1: Enfermedad conocida

El primer nivel de evaluación de enfermedad conocida incluye las siguientes patologías:

DiabetesDiabético insulino dependiente (DID) por más de 15 años de evolución, o si tiene más de 30 años de edad.

Diabético no insulino dependiente (DNID) y más de 35 años
Enfermedad cardio-vascularAccidentes cerebro-vasculares y ataques cardíacos previos.

Problema vascular, como la obstrucción de las arterias de las piernas (arteriopatías o trombos).
Enfermedad respiratoriaEl problema más común en este grupo es el asma bronquial.
Otras enfermedadesEnfermedades del hígado, riñón, metabólica, mental, etc.
Embarazo
*American College of Sports Medicine

La actividad física puede aumentar o bajar los niveles de glucemia en los diabéticos. 

En muchos casos el asma bronquial es fácilmente controlado con medicamentos, y la persona puede hacer ejercicios sin problema. Pero si está tomando medicación y además tiene dificultad para respirar, entonces debe ser  considerado necesario realizar una revisión médica previa.

Si bien no es una enfermedad, las mujeres embarazadas son consideradas, como si tuvieran enfermedad conocida (por el riesgo que tiene la actividad física vigorosa en este estado). El embarazo para el cuestionario de evaluación, significa que debe tener un examen médico previo antes de comenzar un ejercicio.

Nivel 2: Signos y síntomas de enfermedad

El segundo nivel de evaluación, investiga los signos y síntomas de enfermedad. Mucha gente son portadores de patología cardio-vascular no diagnosticada y pueden tener ciertos signos o síntomas que pueden sugerir una enfermedad:

Dolor en la zona precordial o torácicaEsto puede ser un síntoma de disminución de la circulación coronaria (isquemia cardiaca).
Falta de aire o disneaEspecialmente en reposo a la noche. Esto puede ser síntoma de disminución del flujo sanguíneo a los pulmones, enfermedad pulmonar severa o problemas cardíacos.
Mareos.Estos síntomas pueden indicar insuficiente irrigación cerebral o probable nivel de glucemia baja.
Edemas de tobillosEsto puede indicar una incapacidad del corazón para bombear sangre al cuerpo.
PalpitacionesPuede indicar arritmias cardíacas.
Dolor en las pantorrillasEl dolor en los miembros inferiores puede sugerir una claudicación intermitente, o sea una obstrucción de las arterias de los miembros inferiores.
Soplo cardíacoPuede indicar que las válvulas del corazón no están funcionando correctamente o que hay una comunicación anormal entre las aurículas o los ventrículos.
Fatiga o cansancio injustificadoPuede estar relacionado a pobre oxigenación de la sangre o flujo sanguíneo disminuido.
*American College of Sports Medicine

Si la persona tiene algún signo o síntoma de enfermedad, debe tener un examen médico previo antes de comenzar un ejercicio.

Nivel 3: Factores de riesgo coronario

Este tercer nivel de evaluación investiga los factores de riesgo coronario. Esto sirve para dos propósitos:

1. Conocer que aquellos que tienen factores de riesgo para enfermedad coronaria, pueden tener una enfermedad cardiaca subyacente, y por lo tanto tener un gran riesgo de muerte súbita durante el ejercicio.

2. Alertar y estimular a las personas que tienen factores de riesgo modificables a cambiar su estilo de vida.

Los principales factores de riesgo coronario son los siguientes:

EdadHombres de 46 años de edad o mayores y mujeres de 56 años de edad o mayores.También la edad es un factor de riesgo en mujeres menores de 45 años con menopausia precoz y que no estén usando terapia hormonal de reemplazo.
Historia familiar de enfermedad coronariaEsto significa un factor de riesgo en aquellas personas que tienen padres o hermanos con enfermedad coronaria antes de los 55 años o madre o hermana antes de los 65 años de edad.
TabaquismoSe refiere a aquellos que están fumando actualmente o aquellos que dejaron de fumar dentro de los dos últimos años.
Hipertensión arterialAquellos que tienen presión arterial sistólica igual o mayor de 140 mmHg, o presión arterial diastólica igual o mayor de 90 mmHg. Como la presión tiene una variación importante durante el día y la noche (y en particular por la ansiedad de tomarse la presión), la presión arterial debe ser registrada al menos en dos oportunidades diferentes para el diagnóstico de hipertensión arterial.
Colesterol elevadoEl colesterol total no debe exceder los 200 mg/dl.
Colesterol de alta densidad (HDL) bajoEste colesterol también es llamado “colesterol bueno”. Tener altos niveles del mismo es mejor. Si el HDL es menor a 35 mg/dl, se considera un factor de riesgo. Si el HDL es mayor a 60 mg/dl, es un “punto a favor” y puede anular otro factor de riesgo.
Diabetes.Como fue mencionado anteriormente, en algunos casos se considera como enfermedad conocida, pero puede ser considerada como factor de riesgo si la persona evaluada tiene DID y con edad igual o menor de 30 años de edad, o tiene DID por menos de 15 años de evolución o si tiene DNID y con edad igual o menor de 35 años de edad.
SedentarismoSe refiere a las personas que no hacen ningún tipo de actividad física deportiva o recreativa y tienen un trabajo sedentario.
*American College of Sports Medicine

Acumulando dos o más factores de riesgo, significa que la persona debe ser evaluada por un médico antes de comenzar un ejercicio. Por desgracia, estos factores de riesgo son comunes en la población general, y eso significa que mucha gente será excluida basándose en estos factores de riesgo coronario.

Nivel 4: Edad e intención de ejercicios.

El cuarto nivel del cuestionario de evaluación tiene en cuenta:

La edad de la persona evaluadaEl riesgo de enfermedad coronaria incrementa con la edad tanto en hombres como mujeres. Este sistema del ACSM* considera como factor de riesgo a los hombres mayores de 41 años de edad y a las mujeres mayores de 51 años de edad, contándose desde su último cumpleaños.
La intención de ejerciciosO sea si desea hacer ejercicios vigorosos (alto riesgo) o ejercicios moderados (bajo riesgo). Ejercicio vigoroso es definido como aquellos con intensidad > 60% del VO2MAX y es lo bastante intenso para producir un cambio significativo de la frecuencia cardiaca y respiratoria. El ejercicio vigoroso no puede ser mantenido por más de 15 a 20 minutos. Los ejercicios moderados son aquellos con intensidad 40 a 60 % del VO2MAX, y son confortables dentro de la capacidad física individual y puede ser mantenido por un período prolongado, por ejemplo 60 minutos.
*American College of Sports Medicine

Estas precisas recomendaciones dependen si la persona tiene o no factores de riesgo coronario y la intención de ejercicios que desean hacer. Las personas con factores de riesgo o mayores de 41 años en los hombres y 51 años en las mujeres no precisan de un examen médico previo si solo desean hacer ejercicios físicos de tipo moderados. Pero si desean hacer ejercicios físicos vigorosos deberían tener un examen médico previo.

Basados en estos cuatro niveles de evaluación, podemos tener estos tres grupos:

Individuos aparentemente sanos

Los individuos aparentemente sanos pueden comenzar con programas de ejercicios moderados (intensidad del 40 al 60% del VO2MAX) tales como caminar o incrementar las actividades físicas diarias, sin la necesidad de una ergometría previa o examen médico. En hombres por encima de los 41 años y las mujeres por encima de los 51 años se recomienda un examen médico previo y una ergometría máxima antes de comenzar un programa de ejercicios vigorosos. A cualquier edad la información obtenida de una ergometría puede ser útil para establecer una efectiva y segura prescripción de ejercicios. En hombres de más de 41 años y mujeres de más de 51 años asintomáticos y/o con factores de riesgo, las ergometrías máximas podrán ser realizadas por técnicos bajo supervisión médica. Las ergometrias submáximas de hasta el 75% de la frecuencia cardiaca máxima, con fines de aptitud física, en individuos aparentemente sanos de cualquier edad, pueden ser realizadas por técnicos previamente entrenados con experiencia en el monitoreo del ejercicio, y el manejo de las emergencias, y sin necesidad de una supervisión médica.

Individuos con alto riesgo

Los individuos con alto riesgo son aquellos con dos o más factores de riesgo coronario y /o con signos y síntomas de enfermedad cardiopulmonares o metabólicas. Una ergometría máxima previa al inicio de un programa de ejercicios vigorosos es recomendable para individuos de alto riesgo de cualquier edad. Para aquellos asintomáticos una ergometría o un examen médico puede no ser necesario si el ejercicio es moderado, gradual y no competitivo. La ergometría máxima realizadas por técnicos deberá ser realizada bajo supervisión médica. En la ergometría submáxima que se realiza con fines no diagnósticos (de aptitud física) no es necesario que el médico esté presente si el paciente es asintomático. Personas de cualquier edad con signos y síntomas sugestivos de enfermedad coronaria, pulmonar o metabólica deberán tener un examen médico y una ergometría máxima bajo supervisión médica antes de iniciar un programa de ejercicios.

Individuos enfermos

Una evaluación médica completa es recomendada antes de iniciar un programa de ejercicios para todos los individuos con enfermedades cardio-vasculares, pulmonares o metabólicas conocidas. Es importante no solamente evaluar la seguridad del ejercicio vigoroso sino también medir la capacidad funcional y evaluar su progreso. La ergometría diagnóstica en este grupo de individuos es de valor para establecer el pronóstico y tomar decisiones acerca de la necesidad de otras evaluaciones o intervenciones. El médico debe estar presente.